En una época marcada por la prisa, el ruido y la polarización, las redes sociales, los debates públicos e incluso las conversaciones cotidianas parecen girar cada vez más en torno a posiciones extremas.
La lógica del “conmigo o contra mí” se ha convertido en una trampa que empobrece nuestra convivencia y limita nuestra capacidad de comprender la complejidad del mundo.
En medio de este clima crispado surge en Alicante una propuesta que apuesta por lo contrario: escuchar, dialogar y pensar juntos. Se trata del Foro Libre de Pensamiento Crítico (FLPC), un espacio que quiere recuperar el valor del intercambio respetuoso de ideas y fomentar una ciudadanía activa, informada y capaz de enfrentarse a los desafíos actuales con mirada crítica y constructiva.
Una primera jornada con un invitado de referencia
El foro tiene previsto organizar una conferencia-diálogo de forma trimestral, y su primera jornada marcó el listón muy alto. Para inaugurar este ciclo, el FLPC contó con un invitado difícil de igualar: Juan Luis Cebrián, una de las figuras más influyentes del periodismo en España.
Cebrián, director-fundador del diario El País durante 12 años, expresidente del grupo PRISA, miembro de la Real Academia Española y participante en el conocido Grupo Bilderberg, ofreció una conversación que combinó contexto histórico, reflexión sobre el presente y preguntas sobre el futuro de los medios, la democracia y la sociedad global.
Su intervención conectó con la esencia del foro: análisis profundo, libertad intelectual y pensamiento crítico sin trincheras ideológicas.

Mirando hacia adelante
La jornada dejó claro que existe un deseo real de recuperar espacios para hablar con calma, de escuchar sin gritar y de debatir sin convertir al otro en enemigo. El Foro Libre de Pensamiento Crítico aspira a ser justamente eso: un encuentro periódico para quienes creen que el pensamiento libre sigue siendo un bien imprescindible en la vida pública.
Y esto no ha hecho más que empezar. El FLPC ya trabaja en los próximos encuentros, que llegarán con la misma intención: aportar reflexión, abrir preguntas y seguir construyendo comunidad.
Porque, en tiempos de ruido, pensar es un acto de valentía. Y hacerlo juntos, un compromiso con el futuro.



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